Katie Holmes tampoco se quiso perder la nueva moda iniciada por Rihanna de ir marcando pezones, pero ella va un poco más allá y además marca ombligo. Esperamos que esto no se convierta en tendencia porque no nos acaba de convencer demasiado.

La actriz cada día se parece más a su marido. Conociendo a los de su religión secta, quizás le hayan modificado genéticamente su ADN para que se parezca a Tom y extender su cara por toda la faz de la Tierra hasta que no quede ni una sola persona sin genes del Cruise, para así convertirlos a todos en devotos de su institución. Poco probable, pero probable al fin y al cabo. ¿No?

Fuente | Bauer-Griffin

