La gente debería pensárselo dos veces antes de pedir ser un icono sexual mundial, por mucho interés que despiertes y simpatías que causes. Sino, que se lo digan a George Clooney, a quien las mujeres no lo dejan tranquilo ni en sueños y ni siquiera cuando se dispone a dar una vuelta con su moto. Como lo oyes, una loca se dio cuenta de que la persona en quien piensa mientras introduce cierta parte de su anatomía por cierta otra estaba delante de sus narices y ¡qué más da que se vaya ya y que te pueda atropellar! Es una estrella, está al servicio de los ciudadanos de a pie 24 horas al día, 7 días a la semana. Y ojo con que no te firme las bragas, cadena perpetua, coño ya.

El pobre no sabía dónde meterse, siguió como si nada descojonándose ante la situación, pero la muy loca se le puso delante y no era plan de atropellarse a plena luz del día y con los fotógrafos como testigo, aunque si nosotros fuésemos George no lo hubiéramos dudado dos veces antes de hacerlo. Locuras las mínimas, y enfermas mentales más de lo mismo.

Fuente | Bauer-Griffin

