Eva Longoria decidió que qué mejor para irse a cenar a su propio restaurante (Beso, en Hollywood) con su marido Tony Parker, que llevar además a su madre (Ella Eva Mireles). Porque todos sabemos que las relaciones entre los maridos y las suegras suelen ser de lo más cordiales. Al ver las imágenes hemos detectado dos hechos innegables:
01. Que la belleza de Eva no la ha heredado de su madre.
02. Que Eva es un tapón. O Tony muy alto. O las dos cosas a la vez, con lo cual harían ya 3 hechos. Whatever.
Por cierto, la Lagartoria nos gusta más cuando se le transparenta el pezón, está como más sexy si cabe.

Fuente | X17 Online

