Rihanna nos tiene demasiado mal acostumbrados. La amamos haga lo que haga, se líe con quien se líe, enseñe lo que enseñe, pero luego nos va de compras por Melrose (Los Angeles) con estas pintas, guardaespaldas incluido, y no podemos evitar darle un toque de atención a una de nuestras musas más adoradas y aclamadas por el público.

Lo peor no es sólo las botas, porque el conjunto entero… en fin, que a puntito hemos estado de descolgar el teléfono y decirle a Paris Jilton que le dedicase un Horripilus, pero no podemos hacerle eso. Todo sea por Disturbia. A quien sí vamos a llamar es al inventor de semejante tatuaje nuquil y espaldil que luce la de Barbados. Esperamos que como mucho sea purpurina…

Fuente | Dlisted

