Sí, sí, como lo estáis leyendo. Jennifer Lopez se ha bajado del altar divino en el que se subió ella misma y decidió por una vez en su vida actuar como una mortal más, y dejó ver sus sobaquillos inundados de sudorcillo. ¡Qué asquito debió estar pasando la pobre! Todo esto aconteció en la ciudad de Denver (Colorado), donde J.Lo asistió a un almuerzo de la convención democrática que se está celebrando actualmente en el país de los perritos calientes. ¡Es que sólo se le ocurre a ella ponerse a sudar en un evento político, con la mala imagen que da eso! Bueno, al menos nos alegra saber que Jennifer, con sus delirios de grandeza y todo, es una más de nosotros.

Fuente | Splash News

