Ryan Phillippe no tenía muy claro para qué sirve una gorra cuando se la compró. El pobrecillo debe de tener algún trauma infantil (concretamente de su etapa de bebé) porque pensaba que poniéndosela por delante de la cara de repente desaparecería y los fotógrafos se podrían seguir haciéndole fotos. Pobre iluso, pero se lo perdonamos porque está bueno.

En esta foto ya parece que se dio cuenta de cuál es su buen uso. Ahora sólo hace falta decirle que el periódico que usa sirve para informarse (y no para limpiarse el culete después de hacer popó), que el billete que lleva en la mano sirve para comprar bienes y servicios, no para hacerse un canuto, que el coche es para fornicar en los asientos delanteros y no para ir de un lado al otro… Las cosas cotidianas que tiene la vida.

Fuente | X17 Online