Seguro que te ha pasado alguna vez que un amigo tuyo ha salido a la calle con unas pintas que no llevaría ni el mendigo que pide a la puerta del Mercadona de tu barrio. Obviamente, no te atreves a decirle que está, más que demostrando al mundo su elegancia, quedando en ridículo ante las atónitas miradas de los transeúntes. Algo así le debió suceder a Victoria Beckham cuando quedó para cenar con Marc Jacobs y se apareció con semejantes pintas: camisa negra abierta hasta el chimichurri y falda lila. Sí, falda. ¿Que no os lo creéis? Marchando una de pruebas visuales:

Aunque claro, cuando eres la mujer con los pezones más erectos del mundo, siempre puedes decirle que se te han puesto así de la emoción al verlo. Aunque en realidad haya sido del espanto.
No sabemos qué rondaba exactamente por la cabeza del diseñador en el momento de elegir su vestuario, pero seguro que los conceptos locaza y gayer than gay probablemente estuviesen presentes. Por cierto, ¿por qué su barba parece artificial? ¿Es que lo es? ¡Estos diseñadores de hoy en día, siempre innovando!

Fuente | Socialite Life


invisble :D ha comentado:
:O y no le pegaron por ir asi? xD
Sep 11, 2008, 11:48I love we love ha comentado:
Para mi que iba tan colocada que al salir de la ducha se olvidó ponerse el pantalón y salió a la calle con la toallita lila puesta alrededor de la cintura y su camisita negra.
Sep 11, 2008, 13:57