No sabemos cuántas veces habremos dicho ya esta frase, pero es necesario: hemos visto a Amy Winehouse más perjudicada (y fea) que nunca. Y sí, hacer afirmaciones de tal calibre a la ligera no es nada ético ni profesional, así que os dejamos con la prueba irrefutable de que Amy nunca será número uno en la lista de las más deseadas sexualmente:

El pelo como recién despertada, sin pasar por la ducha, con arañazos por todo el brazo, el autobronceador mal puesto… En fin, todo un cuadro que ni Picasso se atrevería a pintar. Nosotros pensábamos que estas semanas de ausencia se debían a un intento de mejora, pero se ve que no. A este paso, las predicciones de que no llegará a tomarse las uvas no son nada descabelladas. Amy, hazlo por nosotros y retírate a esa granja a la que dicen que te vas a mudar para alejarte de la perversión.

Fuente | Splash News

