Spencer Pratt y Heidi Montag no se cansan de ser perseguidos por las cámaras durante sus quehaceres diarios sobreactuados con un terremoto de poses extremadamente preparadas y situaciones surrealistas dentro del ámbito en el que se encuentran. Esta vez ha tocado simular la primera manicura y pedicura de Spencer Pratt en un salón de belleza de Los Angeles. Por supuesto no faltaron los besos y arrumacos varios mientras eran atendidos, no fuese a ser que los fotógrafos pensasen que estaban en crisis por evitar el contacto físico durante más de veinte segundos.

Se ve que disfrutaron bastante durante su estancia en tal establecimiento, esas caras con los ojos completamente cerrados y probablemente en blanco por dentro, la sonrisilla de estar a punto de ponerte perraco del gustirrinín… ¿Por qué no se pasarán la vida ahí metidos y nos dejan un poquito en paz a los demás?

Fuente | Just Jared

