A Brad Pitt parece que no le han sido suficientes los milloncejos que ganó por la exclusiva de sus gemelos, porque ya está rodando un anuncio para unos teléfonos móviles japoneses en la tierra de la fraternité. Embutido en un vestuario que sería denunciable hasta en el barrio de Chueca y compuesto por sombrero, camisa y pantalón (acampanado, y le quedaba corto además) todo en amarillo, el actor se dejó ver por una playa rocosa. Vamos, que ni que fuese un guiri. Anda, ahora que lo pienso ¡sí que lo es! Eso lo cambia todo.

Todo el rato estuvo siendo acosado por una mujer de la que desconocemos nombre, razón social, profesión y ceros en su cuenta corriente, pero de la cual sí conocemos una característica: que Brad le pone como una moto. Si no, ¿a qué vienen tantos paseítos y posturas imposibles para intentar llamar su atención? Sin resultados, tenemos que decirlo, que Brad estaba demasiado ocupado yendo de aquí para allá hablando por el teléfono móvil. Y luego dicen que Angelina y él están en crisis.

Fuente | Bauer-Griffin

