Ayer os ofrecimos unas imágenes del patético estado actual de Amy Winehouse, pero todavía no disponíamos de las paranoias de la noche de nuestra politoxicómana preferida. Y es que la conocéis, es salir de noche, ver fotógrafos, y ponerse a hacer la primera tontería que se le viene a la farlopa a la cabeza. Ni siquiera hace falta que se acabase de drogar, con todo lo que se ha metido a lo largo de su vida todavía le duran los colocones del año pasado.

El pasado jueves noche se dedicó a bailar “un baile nuevo, un baile nuevo, el baile chaquetero, el baile chaquetero“, nosotros lo hemos bautizado “Crackindans” en honor a Rodolfo Chikilicuatre, pero como vosotros veáis. Eso sí, no creemos que se vaya a poner tan de moda. Ni siquiera que alguien la vaya a imitar en medio de un macrobotellón. Pobre chaqueta, no nos atreveríamos ni a tocarla. Por cierto, por cosas del encuadre no se ve en nuestras fotos, pero iba con un pie descalzo y con una de sus bailarinas de siempre en el otro pie. ¿Se habría quedado sin efectivo y se la habría ofrecido a su camello como adelanto?

Fuente | Celebslam

