Lo sentimos, pajilleros del mundo entero, pero Scarlett Johansson ya no tiene libertad en las artes amatorias sin consecuencias. A partir de ahora, si por casualidad te encuentras a Escarlata y tu mente perturbada interpreta mal la cara de asco que se le pondrá al verte como una invitación abierta a tocarle las tetas, le tendrás que rendir cuentas a Ryan Reynolds, que debe de ser al que Mauricio de Aída le dedicó su bar. No nos extraña, nosotros le hubiésemos construido un monumento por haberse hecho con la posesión legal de sus tetas.
Sí, estos dos se han casado. Y lo han hecho a lo grande, en un rincón perdido de Vancouver, sin prensa (o eso creemos) y en el más absoluto secreto. Que al fin y al cabo, de las bodas de las que no se tiene ni idea son de las que más se habla. Así es el periodismo rosa, nosotros no nos hemos inventado las reglas.

Fuente | DListed


shhfdsdf ha comentado:
que pendeadota
Sep 28, 2008, 23:47