
Sí, hija, sí, no te hagas la inocente que todos sabemos que lo de enseñar cacho te viene en el código genético. A Katy Perry si algo le gusta, además de besar a chicas, es llamar la atención, y aprovechando que su anatomía le ha sido generosa en la parte pectoral, no se lo piensa dos veces antes de ponerse un escote generoso con el que ser el centro de todas las miradas. Nos ha cautivado bastante el estampado de su vestido, se semeja a otra parte anatómica (en la cara y por duplicado) con el que se suelen relacionar las tetas, por aquello de que “están más hacia arriba” (los ojos, para quien no lo haya pillado).

Fuente | Socialite Life

