Tras un breve periodo de crisis (normal en todas las parejas), Amy Winehouse y su moño se han vuelto a reencontrar y ya pasean su amor juntos por las calles londinenses. La mayor historia de amor contemporánea, son los Romeo y Julieta de nuestros días.
Sí, amigos, el moñazo-almacén de Amy Winehouse está de vuelta a donde le corresponde: su cabeza, de donde nunca debió haber salido. Ya, sabemos que da puto asco con ella puesta, pero desde luego da mucho más -y mira que es difícil- con esos rizos con los que nos lleva torturando desde hace unas semanas.

La politoxicómana reina se dejó ver con un libro y lo que parece un estuche escolar de niña de 5 años. ¿Es que está pensando en iniciar una carrera universitaria? ¿Existe la Politoxicología? ¿Quizás estará haciendo un cursillo de jardinería? (y no precisamente para cultivar flores). Lo que sí sabemos es que quiso visitar a Blaaaaaaake en la clínica de rehabilitación pero se confundió de horario y, tras cinco minutos en el taxi, dio la vuelta. Ya que estaba seguro que se fue a robar alguna que otra revista, una de sus mayores aficiones.

Fuente | DListed

