Antaño eran los toreros. Después, empezaron a serlo los futbolistas. Y desde hace poco, son los tenistas los deportistas por los que todas suspiran. Y que conste que incluímos a los toreros por tradición, que si por nosotros fuera, estarían al ladito de Galileo Galilei y las brujas medievales en la lista de quemados vivos. Pues como iba diciendo antes de que me fuera del tema completamente, uno de los tenistas que más pasiones levantan es Feliciano López, el cual precisamente aparece en la revista homosexual Shangay, no para salir del armario, sino para ilustrar su sección de moda.

En la entrevista le preguntan si es exhibicionista y le gusta explotar su atractivo físico, por eso de que incluso se ha subido en algunas ocasiones a la pasarela para desfilar. ¿Su respuesta?
“Siempre me preguntan eso en las entrevistas, pero no es algo que me preocupe. Me considero un tipo normal. Si le gusto a la gente, de puta madre, y si no, también. No es algo que tenga en mente de manera constante“.
A mí me perdonaréis sus fans, pero este hombre me perdió todo el atractivo en cuanto le escuché hablar. Un mecanismo en mi interior me repite constantemente que este hombre se pasa la vida de juerga en juerga y que cada vez que le meten una alcachofa está de resaca. Lo siento, no lo puedo evitar.

Fuente | Shangay

