Aunque la Navidad sea tiempo de festejar, también se dan casos que precisamente festejar no es lo que hacemos al enterarnos. Por ejemplo, el estilismo de Mariah Carey. Vale, no es ninguna novedad que la cantante se deje en ridículo con su estrafalaria forma de vestir, pero es que hay cosas que no podemos admitir. Eso sí, la chica va de acorde a estas fechas.

Si quieres saber qué es eso que nos ha horrorizado (y para que algo a nosotros, que no entendemos de moda, nos horrorice…) sólo tienes que bajar la cabecita un poco.

¡Pero qué son esas botas! ¡Horror! Normal que el perro intentase escapársele, para no ser retratado al lado de semejante esperpento estilístico. ¡Y ese escotazo en pleno invierno! A ver, Mariah: si llevas un abrigo más gordo que Homer Simpson a la salida de un Krusty Burger, se supone que es para que te proteja del frío: con el canalillo por fuera, el resultado se vuelve inversamente proporcional a la función. Te lo advertimos por si acaso.
Fuente | X17 Online

