Katy Perry ha debido de cansarse de que los novios le salgan ranas, y por ello ha pasado de los anfibios a los primates. ¿Que no te lo crees? Que sí, que sí, que la Katy es zoofílica, asín de claro os lo digo con la misma seguridad con la que Chiqui se ponía a bailar en bikini para el sufrimiento de nuestras retinas. Sino, ¿a santo de qué tendría un mono en brazos y dándole un beso en una gala especial sobre los Grammy? ¿Para hacer una simple gracieta? Pst, qué poco conocéis el sou bisnes. Por cierto, ese escote va a saltar el día menos pensado, seguro que más de uno (y una) estaría dispuesto a recogerlo.

Fuente | Daily Mail

