David Beckham es conocido por ser uno de los hombres más estilosos del planeta, pero como acontece a la gran mayoría de los jugadores de fútbol, es pisar el campo de fútbol e írsele toda la elegancia de golpe. El pasado día 2 (sí, rabiosa actualidad, pero no vimos estas fotos hasta ayer) tuvo un partido contra el Lazio en Roma y lo vimos sacándose todo un pedazo señor moco sin disimular ni nada. Fijo que después todos lo pisaron y la pelota quedó pegajosa. Y sí, sabemos que este comentario sobraba. Mucho.

Por si alguno de vosotros no conoce el procedimiento, aquí os dejamos la foto del antes y el después. En la foto superior podemos observar cómo David Beckcum se lleva los dedos para metérselos por el orificio nasal. Una pena que lo que se llevase no fuese otra cosa y el orificio no fuese el… A lo que iba. En la foto inferior observamos el jeto que se le quedó al darse cuenta de que las cámaras lo enfocaron. Vamos, que el chico ahora debe de estar tumbado en el suelo de su habitación a oscuras con las manos en la cabeza, en posición fetal y balanceándose mientras dice con una vocecilla muy débil: “El moco, no, el moco no, el moco no, no, moco no…“.

A mí qué queréis que os diga, este hombre me pondría hasta limpiándose el recto con las manos y llevándoselas a la cara después. Y sí, sabemos que este comentario sobraba incluso más que el anteriormente citado. En fin, que aquí os lo dejo con su buenorrismo habitual, con cara ¡ay omá qué rica! aunque parezca que lo está flipando en Plastidecors presenciando el aterrizaje de un OVNI.

Fuente | Celebslam

