Ed Westwick sigue fingiendo que está saliendo con Jessica Szohr (algún día aprenderemos a escribir bien su apellido). Nosotros le echamos la culpa únicamente a Ed. Seguro que acechó a Vanessa en su camerino y la intentó seducir, quitándose antes su pantalón, camisa, calzoncillos, calcetines, zapatos, chaleco y chaqueta violetas para que esta no sospechase nada. Y cuando digo intentar seducir, me refiero a que le echó droja en el Cola-Cao y sirviéndose de un conjuro de Aramís la obligó a enamorarse de él. Sólo así esta relación cobra sentido. Los dos supuestos tortolitos se dejaron ver magreándose en público por las calles de Nueva York, paseando al perrito de Ed, haciendo manitas en un restaurante…

Me pregunto cómo serán capaces de llevar esta relación a tres bandas. Sí, a tres bandas, habéis leído bien: todo el mundo sabe Ed es un hombre a unas fosas nasales pegado. Debe de ser muy difícil para Jessica decidir a quién hacerle más caso de los dos y por ello nos compadecemos. Bueno, por eso y por el mal gusto, claro. Mira que ser novia del buenorro de Chace Crawford en la ficción y de este ser en la realidad… Eso es un pecado de reglamento, ya lo dice el Evangelio: “Quien ose liarse con alguien cuyas fosas nasales sean más grandes que las almóndigas de Belén Esteban, no merece ser ídolo de masas“. Porque eres guapa hasta decir basta, que si no para nosotros estarías más muerta que Chris Brown. He dicho.

El magreo tras el salto, por si sois sensibles (aunque no se ve nada, ya os lo aviso ahora para que no entréis engañados. Mierda, fijo que así pierdo visitas).

Fuente | INF Daily

