
Ese es el título que debería haber tenido Mentiras Y Gordas. Yo no he ido a verla, ni falta que hace, pero todo el mundo lo dice. “La película es una mierda, pero te pasas la mitad empalmado“, asín, a lo fino. La cinta protagonizada por la mayor cantidad de especímenes ay omá qué ricos jamás recordada en el cine español está llena de momentazos para el recuerdo. Y es que con una plantilla como la de Maxi Iglesias, Ana de Armas, Yon González, Mario Casas, Hugo Silva, Alejo Sauras, Duna Jové, Ana Polvorosa y Miriam Giovanelli (la nazi de Física o Química a la que todos odiamos), todo puede pasar. Así que, tras el corte, te hartarás de ver partes íntimas de todos estos actores. A unos por desgracia se les ve menos de lo que debería, a otros más de los necesario porque no los conocen fuera de su casa… Pero la carne es carne, y vosotros sois muy viciosillos. ¡A ver cuánto tardas en entrar sabiendo que justo ahora está el culo de Maxi Iglesias!

Pues sí, Cabano desde luego no conoce la cera, ni la maquinilla, ni nada, cuando hablamos de sus posaderas. Y es que ya se sabe que esta es una zona tabú para muchos hombres, que parece que tuviesen alergia a acercarse ellos mismos a su propio trasero. Aquí tenemos otra supuesta escena de Maxi. Digo supuesta porque a mí me afirman y reafirman que es él, pero yo ahí no veo pelo ninguno, y me hace sospechar mucho.

Aunque sin duda, las escenas más hot de la película son las protagonizadas por Hugo Silva y Ana de Armas, la cual no se corta un pelo en enseñarnos sus armas, precisamente (qué bien traída, si es que tengo el arte de la palabra).

Normal que no se corte, al lado de Hugo. Otra cosa no, pero bueno está un rato. ¡Aaaaay omá! Tendría que ser él a quien se le viese más de la cuenta en la película. Bueno, a él y a Alejo, que es mi preferido de todos (y aquí cara uno tira a sus intereses). En las siguientes fotografías vemos cómo a Hugo le gusta un buen festín de pechos (seguramente erectos). Y digo festín porque con semejante tamaño, tiene trabajito de aquí a mañana. Ana, si es que todo lo quieres para ti: los maromos guapos, los pechos grandes… ¡deja algo para las demás!

¡Y más de estos dos! Y de nuevo en una ducha. ¿Qué pasa, que se sienten sucios y tienen que limpiar sus almas durante el acto? Que no me entere yo de que es esto lo que sucede, porque como me entere les monto un pollo que ni Margarita Seisdedos al Arlequín, con ladrillo y todo. Vamos hombre, insinuar que el sexo es algo sucio… Vergüenza. Vergüenza. Mucha.

Y hasta aquí el primer mega-post de Mentiras, Gordas y Porno. ¡Hasta la próxima entrega, amiguitos!
Fuente | Xtasis & otros

