…sin contar su papel de Watson. A veces la vida te proporciona situaciones en las que es inevitable que digas: “¡Zas, en toca la boca!”. Ayer mismo servidor se encontraba ordenando viejas revistas, decidiendo cuáles tirar y cuáles no, y en una de ellas calificaban a Jude Law como un hombre que siempre, siempre, siempre va impecable y elegante. Un día después, me encuentro estas imágenes de Jude en camiseta de tirantes blanca y pantalones veraniegos casi a la altura del sobaco mientras dejaba a sus hijos en la casa de su ex. ¿Y bien?

Porque es Jude Law, el hombre de los incipientes bíceps más apetitosos del mundo, porque sino otro gallo cantaría. Seguimos pensando que necesita un corte de pelo, aunque al fin y al cabo nos da igual mientras podamos seguir disfrutando de la magnífica visión con la que nos deleita su mera existencia en este mundo cruel. Y decimos cruel porque Jude no está entre nuestras sábanas
Mala suerte…

Fuente | Just Jared

