Mischa Barton intenta volver a la normalidad tras los desajustes mentales que le hicieron ingresar en un hospital psiquiátrico. Eso sí, ella va pasito a pasito, lento pero seguro, no vaya a ser que demasiada normalidad de golpe la deje traspuesta. De momento ya sabe para qué sirve el dinero: para comprar cositas. Como un batido con el que combatir el calor de la ciudad de Nueva York, por ejemplo. Lo de la ropa ya no lo tiene tan bien asumido. Todavía tiene que distinguir entre ropa de verano y ropa de invierno, aprender la utilidad de la ropa interior, y que en caso de decidir no llevar de ésta última, no procede ponerse transparencias. Vamos, que iba por la calle como si le hiciesen una radiografía, se le veía todo. Haz click en la foto para luchar contra la censura.
Fuente | Egotastic



América ha comentado:
Menudas pintas…. un poquito de por favor.
Ago 14, 2009, 23:14