Lily Allen la volvió a liar parda en el escenario en Helsinki (Finlandia) durante un festival con nombre de tópico rapero: el Flow Festival. Si no fuese porque ya estamos acostumbrados a que se suba a cantar borracha, enseñándonos todo y más, y con doble personalidad, esto nos resultaría noticia. Aunque lo que sí es noticia es que, esta vez, lo ha hecho todo a la vez: llevaba un top transparente sin nada debajo (con lo cual le vimos por 500ª vez los pezones), se había bebido hasta el agua de los floreros, y por si fuera poco se puso a llorar como una histérica en medio del concierto.

Al menos sabemos que la embriaguez que la poseía no le quitó la educación, y se disculpó de inmediato ante los asistentes al espectáculo porque, según dijo, no se estaba sintiendo bien esos días. ¿Tendría la regla? ¿Habría consumido algo más fuerte de lo habitual en sus vacaciones con la reina de las toxicomanías Kate Moss? Haz click en la imagen para ver los pezones de Lily en todo su esplendor y en plano detalle (que nos sentimos generosos, oye).
Fuente | Celebslam


