¿Quién está recreando al travesti del coño aireado 24 horas en el escenario? Pues nada más y nada menos que Katy Perry. La cantante de apellido autobiográfico (todos sabemos que es una perraca) se rascó toda la chirla mientras cantaba alguno de sus grandes éxitos en frente de unas 50.000 personas. ¿Tendría envidia de que todo el mundo esté pendiente de lo que tiene Lady GaGa entre las piernas?

Y ya que se puso a ello, debió pensar que por qué no frotarse los senos, que para algo los tiene enormes. No sabemos cuál es la finalidad de sus actos, aunque estamos seguros de cuál fue el efecto en la audiencia masculina heterosexual. O no, que a los hetero no hay quien los entienda.

Fuente | Egotastic

