Kevin Federline se ha comido a Sean Preston y Jayden James, y a los hijos de los vecinos de postre. Es la única explicación que encontramos para que esté tan sumamente gordo. Vamos, que si no supiéramos que antaño fue uno de los bailarines de Britney y que estaba semi-bueno, nos costaría mucho trabajo creérnoslo. Ha engordado tanto que a su lado, la Britney embarazada parecía una Barbie anoréxica, como si fuera una Lindsay Lohan cualquiera. Quizás lo que le esté pasando es que, con tanta mujer embarazada a su alrededor, ahora él cree que lo está. Vaya, que está teniendo un embarazo psicológico masculino de libro, así os lo digo. Pero sea lo que sea, lo que está claro es que ver estas imágenes puede herir sensibilidades, y dan mucho pero que mucho ascazo.

Fuente | Just Jared

