El año lleva a su fin y los calendarios famosiles comienzan a aflorar. Y en el caso del calendario 2010 de Zac Efron, ¡ay omá qué calendario! Si no fuese por un par de fotos que lo estropean todo, estaríamos seguros de haber visto el mejor calendario de la historia. Aquí te mostramos todas las fotos que componen el susodicho, que estamos que lo petamos y si hay carne de por medio MÁS (los meses nos los hemos inventado, tenemos que decir). Perdonad si lo que escribo a partir de ahora no tiene sentido, pero es que me acabo de quedar embobado para todo el día y parte de mañana. Si mi cerebro fuera un wi-fi, su señal sería tan pobre que no me dejaría ni entrar en Google.

¿Un hombre tirado en el campo y con la mano peligrosamente cerca del centro neurálgico de un hombre? Me likey! ¿Un primer plano en un tractor, con gafas de Sol maxi y el brazo sobre el volante? ¡Huele a cazurro!

Sobre la imagen de marzo no vamos a decir nada, porque si no ya os veo lanzándoos a mi cuello por las barbaridades que se me podrían estar ocurriendo. Esa cara de extreñido, esa camisa… Mejor pongamos la vista un poco más abajo para contemplarlo haciendo un amago de carrera. Vamos, lo que hace cuando Vanessa Hudgens se le aparece desnuda en el dormitorio.

Mayo nos apasiona, porque todavía no hace mucho calor pero el verano se está aproximando, e igualmente nos apasiona la foto. ¿Que no es la mejor de Zac? Sí. ¿Que hasta sale feíllo? Sí. Pero nos gusta. Aunque no tanto como la de junio… ¡ay omá junio! Es que las palabras se quedarían cortas para describirla, ¡pero miradlo! ¡O-M-Á!

En julio, Zarbie nos devuelve grandes recuerdos en este blog. ¡Cómo olvidar su cara de alien tomando café, llenando el coche de gasolina o escondiéndose de los paparazzi! La de agosto es como un junio reloaded, pero mientras junio es un café con leche con su buena dosis de espumita, agosto se queda en un descafeinado.

Cuando llega septiembre las hojas de los árboles caen, todo se vuelve de un color marrón y las puestas de Sol se vuelven preciosas. Pero no sólo la naturaleza nos da buenas vistas, también Zac y su relajamiento piscinil. Octubre es como un resumen de su filmografía, digna de currículum. La cadena al cuello con la camiseta sin mangas no es un look que nos guste demasiado, de todos modos, y a esas axilas no les vendría mal un paso por la apodadora.

En noviembre nos ha intentado dejar con otra cara de alien pero se ha quedado por el camino. ¡Vamos, Zac, que tú puedes con eso y mucho más! Diciembre también es autobiográfico, aunque no por sus películas si no por cómo debe pasarse el día: mirándose al espejo.

Y de regalo un mes nuevo: gayembre. Y como dice la imagen: pues eso.

